26 mayo 2009

El que no cree, no se enferma

Tenía un trabajo con poca paga y mucha chinga, pero al menos me servía para ahorrar poco a poco, de cualquier manera no había mucho que escoger, la crisis nos estaba afectando a todos, escuchaba que corrían gente de varios lugares, yo me dispuse a echarle más ganas entregar las ordenes con presteza y con una sonrisa al cliente y a mi jefe alternativamente; todos nos aferrabamos a nuestros trabajos con las uñas, si veían una parde arañada ya sabías que había un empleado menos.

Déspues cómo si fuera poco, llegó la influenza, menos trabajo había, llegaba uno que otro con tapabocas y con una sonrisa misteriosa, me lo imaginaba cuando se le levantaban los cachetes.

Un día llegí un niño, pequeño y muy juguetón e inquieto, escuchaba a los padres... Influenza... puros inventos del gobierno... pero si son ya varios países.. puros inventos de la globalización. Los tres venían sin tapabocas, muy despreocupados. Ya que no había muchos clientes en estas epocas y me habían dejado una excelente propina; me acerqué al niño, me quité el cubreboca obligatorio y le obsequié una paleta. El niño estornudó.

Al dóa siguiente fui a trabajar, y al siguiente, y al siguiente, al 4to día por mucho esfuerzo que hice por levantarme, mi cabeza no me dejó, mi temperatura era altísima, sin contar en las pesadillas de la noche, pasar saliva me dolía. Me sentía como deprimido, sin fuerzas sin ganas de hacer nada.

Por responsabilidad me fui a un centro de salud, vivía solo, el cuarto de a un lado no se había podido rentar y dado mi tiradero, nadie quería compartir conmigo.

Llegué, rapidamente me atendieron, me pusieron en una cama a un lado de muchas más, me entubaron, me sacaron sangre, me dieron una pastilla y me abandonaron, le hablé a mi padre, a mi madre, a mis hermanos.. nadie llegó aunque pensé que alguien me visitaría pues su preocupación al otro lado del teléfono se les notaba.

Mi novia llegó, con un tapaboca, y a gran distancia, decía que me amaba, o eso entendía pues el trapo en la boca y la distancia distorcionaban sus palabras... me visitó por tres días, yo me sentía cada vez peor, ella seguía visitándome, pero el tercero se quedó por más tiempo, yo me dormí no pude resistir el cansanció, cuando deperté ella no estaba.

ASí como llegó se fue, me sentía de maravilla, ya no tenía tubos en mis brazos, me levanté y fui a mi apartamento, los vecinos no me saludaban, regresé al trabajo y ya tenían suplente, traté de hablar con mi jefe pero me ignoraba, enojado, le tiré la bandeja a mi suplente y me fui sin dejar marca en la pared.

Fui a visitar a mis padres, pero no estaban y habían dejado un moño negro en la puerta, alguien habría muerto, seguro mi tía chonita que hacía tiempo que estaba enferma, yo siempre pensé que sólo era hipocondriaca.

De inmediato me fui al panteón, pregunté de algún entierro, y llegué, ahí estaba toda mi familia, mi mamá inconsolable, mi padre parecía una varita a punto de quebrarse pero que se mantenía en pie; pero que circo, ni que la quisieran tanto a esa tía.

Me acerqué les hice señas pero no me veían, solo veían la tumba, me asomé lo más que pude y ahí estaba yo, me caí de espaldas, me resbalé y caí sobre el ataúd, cerraron la puerta.. Auxilio!! ¡no ven que me caí? por más que le pegaba al ataúd no me oían. escuche los cerrojos y la tierra, estaba aterrado, muerto de miedo.

Traté de escapar como en la película de kill bill, no lo logré, rasque y rasque, y con el tiempo aflojo, pasaron varios años para que pusiera un pie afuera, hasta que vi mi nombre en la lapida comprendí.

La influenza no existe, es un invento del gobierno y de la globalización, porque yo me morí del susto al ver mi replica en el ataúd.

4 comentarios:

Vivienne dijo...

ups... no pues yo si creí... pero al momento sigo sanita... bsox hasta donde estes...

Alba Calderón dijo...

Está muy bueno el relato.

Yo no creo en lo que dice el gobierno, más bien me gusta creer en lo que veo... Y si uno se asoma al panorama aún podrá encontrar influenza, contaminación, crisis alimentaria... ya vendrá algo más a angustiarnos, lo malo es que no todo es un invento.

:) Muy buenas tus letras.
Salud

Gabriela dijo...

Jaja que padre tu narración, me causó algo de gracia y algo de admiración.
Mmm, pues de todo un poco, la verdad yo no creo, pero no puedo dejar de hacerlo porque la incertidumbre es maldita, las dudas existen. Pero definitivamente me inclino a NO CREER, puesto que no hay claridad ni transparencia absoluta en el asunto.

Muchas gracias por tu post y tus buenos deseos para con mi sobrina, así como de visitarme, te espero más seguido en mi blog. Un saludo.

DIANA-CHAN dijo...

gracias por tu recomendacion , las faltas son muy a proposito , de echo , si te fijas en la imagen de la cabezera dice el mejor blog de "ablaispana" sin ache muda .

claro que si algun dia (que lo dudo) ago (sin h otra vez) una publicacion formal , pues corregire lo que sea necesario.

como va todo por aquellos rumbos?

es verdad que ahora tienen de moda el dengue?.

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