26 marzo 2008

Ya me ha pasado...

Ya me ha pasado unas cuantas veces, cuando soñamos despiertos y no queremos ni cerrar los ojos, porque la venda de seda es suficiente para taparnos la luz mientras respiramos destellos.
Sentímos el calor del sol y nos acurrucamos bajo su cobijo pensando en que estaremos eternamente agradecidos por su protección, cuando después nos damos cuenta de las manchas en la piel. Cómo saber si elegimos bien un astro para hospedarlo en nuestro corazón si nos gusta el placer inmediato; cómo atinarle al concepto que guíe un camino sencillo sin tanta contemplación colorida, un camino de rosas hermosas con rocío reluciente en sus pétalos es el que llena mi pupila y la rebosa de destellos cegadores; cuando al recostarme a descansar de la contemplación me espine el cuerpo con heridas que me irán sangrando con diminutos gusanitos rojos que se irán alejando de mi cuerpo constantemente hasta dejarme sin color.
Pero que tal si elijo el prado, inmenso, verde; con alguno que otro adorno floreciente de algunas margaritas amarillas que se asoman tímidas entre la creciente alfombra verde. y cuando descanse sobre los cabellos verdes me arroparan del frío y me darán un lecho confortable ¿Còmo saberlo?
¿Cómo reconocer el prado de las rosas?
¿y si quizà prefiero desangrarme con tal de empalagar la pupila e irme con la màs hermosa de las vistas?
No lo creo, porque cuando estoy con la agonía en mi ultimos momentos antes del paño obscuro de la muerte, decido fijar la vista melancólica en el jardín.
Ya me ha pasado...
que tratando de recostarme en el jardín volvía a caer en las espinozas rosas y dejé mi amor diluirse en el color impactante de las orgullosas y vanidosas rosas que succionan mi esencia y me dejan heridas que en mi proxima vida me siguen doliendo.
Ya me ha pasado, cuando abrace las espinas y al tratar de ir hacia el jardín me rechazó porque lo manchaba con mi veneno.
Mi jardín y yo nos amamos en silencio añorando lo que pudo ser.
Ya he amado a quien no debería y despuès me doy cuenta que mi corazón me ignoraba por ver a alguien màs.
Sòlo queda esperar

3 comentarios:

Hôichi dijo...

el amor es a menudo una vana tarea infructuosa

besitos

Dan Campos dijo...

Y es la espera la parte mas difícil... y más aún cuando se sabe cual será el resultado.

Hermoso escrito, querida...

¡Besos!

Borrego dijo...

Espera

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