13 octubre 2013
Chica Fácil
Caí en la cuenta que no sé si soy una chica fácil, o una chica que sabe lo que quiere y no se anda con rodeos, o simplemente una romántica.
Fácil: No le doy vueltas, me gusta el sexo, el buen sexo, no siempre es garantía, pero... a veces se les nota, el que ha tenido sexo con muchas, normalmente se sabe defender. Repito, no siempre es garantía. Soy su mejor carnada, porque soy una fácil, no le doy vueltas. No sólo no me hago del rogar, sino que busco la acción.
Sé lo que quiero? Sí, no me voy a la cama con cualquiera y no soy una rogona, tengo mis tácticas. Me gusta el hombre que cuando entra a algún lugar tiene tanta presencia que no hay forma de evitar robarse la mitad de las miradas, que tenga tanta seguridad, que sepa buscar lo que quiere y lo obtenga. Me gusta que sea yo lo que busquen. Y me gusta ser el primer premio. Porque yo también obtengo lo que quiero.
Romántica: Cómo ya lo dije, me gusta el sexo, pero más me gusta hacer el amor. Soy una enamorada, una vez que encuentro a un hombre así... tiene que haber química, mucha, si no hay química no hay buen sexo. Pero si hay un buen sexo, me gusta repetir platillo. Y aunque al principio me como primero el postre, me gusta también el plato fuerte, porque yo soy de gustos más salados que dulces. Me interesa conocerlo, me interesa involucrarme en su vida y viceversa. Y me gusta esperar su mensaje deseando verme.
Qué soy?
No lo sé, lo que sí sé es que siempre me fijo en los cabrones, en los hombres que saben echarse un buen acostón y pasar página y es ahí que yo por más que me chupo el dedo, las páginas se quedan pegadas y no avanzo.
Mi corazón siempre termina deseando más, mientras que tengo el celular lleno de mensajes de hombres fallidos a quienes me gusta aceptarles una comida, y que para ellos seré la más difícil, desapegada y caprichosa.
Yo sé que en el fondo nunca obtengo lo que quiero, y me la paso haciendo casting esperando al hombre que se quede.
04 septiembre 2013
Reflexiones de una noche lluviosa
En la obscuridad de mi habitación, mientras las gotas de lluvia se estrellaban en mi ventana, me sentí tan sola y vacía que el sonido de mi celular anunciando mensajes y recuerdos me parecían tan diminutos como la indiferencia que sentía por ellos.
Y que me hace reflexionar en que un hombre soltero pueda tener mil fotos con chicas y ser alabado por su audacia para conquistar. Y una mujer tenga que borrar mil fotos y cuidar su imagen de soltera antes de poder pasar a ser una golfa que cualquiera se la pueda tirar; y que no importa si los galanes son para codiciarse, pues que los hombres juzgan a las mujeres y las mujeres a los hombres, y al hombre le gusta ser el único y a la mujer le gusta competir con ser la mejor.
Que los cuentos de hadas en que la mujer es rescatada, está sacado de una ilusión, que la mujer no necesita ser rescatada cuando se comporta tratando de ser la salvadora, y creyendo que con ella el hombre será bueno, porque estará tan enamorado que no tendrá deseos de buscar.
Así pues me dolió, que no importa la percha cuando los miras a los ojos y no brilla nada. Que sí el traje está decorado de una piel antojable, de bolsillos pesados, de atenciones deliciosas o conversaciones inteligentes. Que no importa cuánto te esfuerces por sentir algo por la criatura que desborda la intención de llamar tu atención. No importa. No brilla.
Me dolió saber lo que siento y actuar como actúo y que no puedo hacer nada cuando no brillan aunque husmeen en mi retina y escarben con la mirada un tesoro, que sólo hay una mirada perdida en una sonrisa dibujada a la fuerza. Esparcir repelente cuando me venga en gana y echar un anzuelo y una disculpa tierna para obtener la atención que parecía ya indignada.
Y con el mismo entusiasmo deseo brillar y por más que trato ahí está esa mirada perdida y esa sonrisa dibujada mirándome a mí. Y me duele más que a los demás, porque yo sé lo que se siente mirar así. Nada. Y ese saber de guardar una esperanza o una ilusión que sé con dolorosa certeza que sólo está en la imaginación.
01 septiembre 2013
Moraleja?
Nunca me ha gustado que los escritores de moralejas me tengan que explicar su sabiduría después de haber leído todo el cuento. Así qué dejo mi cuento y espero que cada quien escoja la moraleja que le parezca más adecuada, o incluso proponer nuevas, eso me encantaría.
Fue uno de esos días en que las cobijas debieron aferrarse al contorno de mi cuerpo y no dejarme escapar, con la seguridad de que mi día bajo sus abrazos debía ser mejor que las circunstancias me habían hecho vivir.
Cabizbaja decidí que la arena bajo mis pies y el sonido del mar podría calmar la tormenta que me revolvía el estómago entre bilis y ácidos.
Cuando llegué al mar pude observar que mi día había cambiado al ver una gran moneda de oro flotando sobre el mar.
Me arriesgué, me desnudé y me aventé por ella siendo iluminada sólo por su brillo.
Pero entre más me acercaba, más se alejaba y la costa cada vez la dejaba más lejos. Tenía que conseguir esa gigantesca moneda que era lo único que podría salvar mi día.
Mis brazos entumecidos no guardaron fuerzas para el regreso. Mientras me hundía miré hacia arriba antes de que la sal me quemara las retinas. Y ahí estaba, alto en el cielo, orgullosa de sí, mi moneda.
Moraleja? Si.
1.- No nades por las noches en el mar.
2.- No nades hasta cansarte, siempre guarda un poco de fuerza por si tienes que volver a empezar.
3.- Cuando todo parece ir mal, es porque no estas viendo las cosas adecuadamente.
4.- Nunca trates de conseguir algo cuando estés deprimido, seguramente no podrás ver las situaciones objetivamente.
La verdad es que mi favorita es la primera.
08 julio 2013
4ta dimensión
Me desperté, sin tener ganas de levantarme sabía que si cerraba los ojos podría volverme a dormir y tener sueños alucinantes a la mitad de la realidad, abriría los ojos con fastidio y un latido en la cabeza me estaría acompañando a lo largo de la mañana, ya lo había hecho antes, de modo que con mucho esfuerzo puse un pie abajo. Sin llegar a levantarme puse el otro pie en el suelo solo rodé un poco para salir de la cama, hacía frío.
Tenía que tomarme el medicamento, de modo que tenía que desayunar, salí del cuarto y vi los platos sucios de la cena de anoche. De que me sirve lavarlos si mañana será lo mismo, estarán los mismos platos sucios, lo único que cambiará es el tipo de suciedad que hay en ellos. A veces varonitas de pan mezcladas con mermelada, o quizá un poco de la comida que sobró en la tarde; pero serán los mismos platos que tengo que lavar cada mañana una y otra vez.
No encuentro nada decente para desayunar, hay un huevo, pan tostado y una rebanada de jamón. Puros medios desayunos. Pero tengo que desayunar algo para tomarme la pastilla, agarro un pan tostado y le pongo una mísera rebanada de jamón encima, eso será suficiente. Aún tengo hambre pero, ¿hacerme el huevo? Tendría que lavar el sartén o lo demás. Mejor prenderé el televisor, le cambio y le cambio, pero nada parece cambiar, los mismos programas de siempre, los mismos chistes usados una y otra vez, películas dobladas o de antaño que ya ni mi época refleja un gusto por ellas.
Le pongo mute, agarro la computadora, tal vez está vez pueda escribir algo… abro Word… Y nada… Un chico caminaba por el museo de Louvre y admiraba las grandes pinturas de los grandes pintores, caminaba sobre la noche estrellada de Van Gogh brincando de una estrella a otra, se sentía tan manchado de colores encima que sintió como si le sangrara la oreja. Dalí como uso Dalí. Pasillo tras pasillo obra tras obra, ahí estaba el tiempo, se derretía, los pasillos se alargaban y ya era de cerrar y todavía no terminaba de pasar y ni siquiera deteniéndose a ver el detalle de las pinceladas o las pequeñas personas perfectas hechas de miniatura. Dali es un genio. No se formaría en esa fila interminable por ver a la Gioconda, el cuadro era tan pequeño que le pareció ridículo. ¿Qué otro pintor? ¿Picasso? Picasso le parecían recortes mal hechos de una revista y aventados al azar, mujeres deformes enseñando sus cuerpos, ¿quién pagaría por cogerse a una vieja de chichis cuadradas? Y en estos tiempos cuando es tan barato pagando 50 pesos de cover y una o dos cervezas.
Dejo la computadora, no sé a dónde irá aquel chico del museo y realmente ha dejado de importarme. Tengo que lavar los trastes, él vendrá y no he hecho nada, ni siquiera he escrito algo como pretexto. ¿Qué he hecho? No vi la película del perro que hablaba, tampoco lavé los trastes, ni cociné ni escribí. Creo que sólo se me escurrió el tiempo en mi imaginación. Nadie creerá lo cansada que estoy de estar recorriendo un museo interminable para ver solo tres obras.
Ya tengo hambre, tal vez nunca se me quitó ¿Qué hay? Nada, si no había un desayuno decente mucho menos una comida decente. Los patos se reían y el sonido de sus carcajadas me llegaban por la ventana, las palomas cucurruqueaban ese canto de enamoradas. Las espanto no quiero más huevos o quizá esta vez los haré de desayuno, el día es hermoso afuera, estoy en un cuarto piso, tengo que bajar cuatro largos pisos para llegar. Tal vez ahí el chico del museo despierte de un gran sueño, pero tengo hambre, la computadora tiene poca pila. Un papel como en los viejos tiempos, tengo hambre. Tal vez haga algo de comer, que hay carne molida aún es verdad. Sigue ahí congelada, tendré que esperar a que se descongele. ¿Cuánto tiempo? Si ya son las tres. Ya es hora de comer y tengo que tomarme la sig. pastilla. Saco la carne del congelador y me doy cuenta, aah ahí estaban las tortillas, mi hermano las guardó en el congelador ¿Qué comeré? haré el huevo, un solo huevo con un pan tostado para poder tomarme la pastilla. Listo ¿La carne se habrá descongelado? No sigue dura como piedra, bueno con que la pueda desprender de la charola será suficiente, el sartén hará el resto, ¿con qué? Un jitomate y una cebolla tal vez un poco de pimienta y sal. Listo. ¡Qué insípido!, pero es comida. Ya va a llegar él son las 7 de trabajar y ¿qué dirá?, no recogiste nada. Que la tele está prendida, no me gusta el sonido de la soledad me hace sentir sola. Me ha encontrado comiendo, ya tiene hambre y no preparé la cena. ¿Qué película viste? Ninguna ¿Qué comiste? Prácticamente nada ¿Qué recogiste? Mm nada. Así se me ha ido el tiempo y siempre el reloj me juega esa horrible broma de considerarme una inútil, de que ha servido que me esforzara tanto en levantarme. Me grita, le grito, ¿soy una inútil y una huevona? Él ni siquiera me deja dinero para comer. ¿Qué cree que estuve haciendo divirtiéndome? Nooo, no me dio tiempo para nada. Me enojo él se sienta a ver la televisión y me pongo a hacer la cena, ni siquiera me ayuda. Termino de comer y comienzo a hacer la cena. Come y se molesta todo está en desorden y ya no tiene calzones limpios para ir a trabajar mañana. Qué quiere, el tiempo me hace trampa. Mañana creo que me quedaré un poco más en la cama. De todos modos el tiempo hace lo que se le da la gana.
21 mayo 2013
El hombre perfecto.
Te soñé tan perfecto, con ojos color de mar, dónde podía perderme en esa profunda inmensidad,
sumergirme en ellos y refrescarme con su intensidad.
Con esa obscuridad bajo tus parpados, de tantos desvelos, que reflejaban tu lucha en la vida.
Te soñé con los labios carnosos tan rojos que parecía que si los besaba iban a sangrar,
entre abiertos que parecía que siempre tenías algo que decir,
pero tan prudente para cerrarlos para saber escuchar.
Así con tu piel apiñonada,
con tu barba de candado despeinada,
con tus brazos que sabía que me sostendrían si la vida me golpeaba y necesitaba ayuda para no caer;
con las piernas como pilares salvajes que correrían para alcanzarme por muy lejos que estuviera.
Que tus manos siempre me harían sentir una caricia y que tu mirada siempre fuera sólo la mía la que buscara.
Te soñé y te soñé con la sinceridad que desbordaba por tu cuerpo y me hacía sentir segura aunque a veces me congelara.
Con los pies en la tierra que me dieran un ancla para saber a donde regresar cuando volara.
Y ahí estabas cuando desperté, soñando en ese hombre ideal, utópico, que se perdía en esa mirada de la que no se alejaría jamás.
Mientras despertaba el mesero me preguntaba por la cuenta y yo me di cuenta que soñaba el sueño de alguien más.
Ahí estaba yo deseando el hombre perfecto de alguien más.
Yo no podía perderme en unos ojos, yo necesitaba que me iluminaran con un parpadeo, que luchara sus batallas mientras luchaba las mías, y a lo lejos mirar un destello.
Que sus labios siempre supieran que decir, y no sólo quisieran decir algo.
No necesitaba unos brazos que me sostuvieran ni unas piernas que me alcanzaran y mucho menos un cuerpo seguro.
No necesitaba un ancla porque yo quería seguir volando y aterrizar en otro lado.
Pero sobre todo no quería esa mirada sobre mí. Porque dejaría de ver el mundo.
Necesito ese hombre inalcanzable que nunca será mio, amarlo cuando lo necesite y que me ame a su vez,
pero siempre que esté tan lejos de mí que no tenga que cambiar su camino ni yo el mio.
Que me disfrute plenamente cuando este cerca y que disfrute a alguien más cuando me haya ido.
Extrañarlo y recordar con suspiros su encuentro.
Quiero un hombre que no puedo tener y necesito uno que no deseo.
26 enero 2013
Y que me encuentro sola.
Después de muchas lágrimas, después de luchar por segundas y terceras oportunidades, después de todo lo logrado, me doy cuenta que todo se fue a la basura.
Depende de que una persona sea lo suficientemente inteligente para darse cuenta del bien y el mal?
O será que si hay amor, debe ser natural.
Yo sólo quiero a alguien que me ame, pero no quiero que sólo lo diga.
Yo sólo quiero a alguien con quien compartir mi vida y que él comparta la suya conmigo, pero que no sólo lo diga.
Yo sólo quiero que cuando nos tomemos las manos, envejezcan juntas sin soltarse. y que no sólo lo diga.
Quisiera encontrarme a alguien que no sea un cabrón.
Quisiera tener a alguien al menos con los huevos de decirme que Adiós antes de engañarme.
O acaso así son todos los hombres o de plano tengo muy mala suerte.
O seré yo que los encuentra así.
O seré yo que algo en mí los hace engañarme y después volver con un anillo cuando yo ya he dejado de sentir.
Quisiera que alguien me merezca y merecerlo.
Y así me quedo sola una vez más después de 4 años a la basura.
15 diciembre 2012
Me quedé quieto, como suelo hacerlo; pesado e inamovible, guardando recuerdos, células y soy la guarida muchas veces de algunos visitantes bajo mi armazón.
Tu llegas, pienso que me extrañas cuando estás lejos, soñando con volver a casa y contemplarme.
Siempre que llegas es lo primero que haces antes de quitarte los zapatos y dejarlos a mitad de la sala, me abres, contemplas mi corazón, mi estomago, mis entrañas, que estoy dispuesto a entregarte.
A veces me abres y sin sacarme nada, sólo me contemplas, buscando... absorto, cierras y te vas, pero vuelves, vuelves varias veces hasta que decides sacar algo de mí. Y cada vez que lo haces me siento como haber tenido sexo con un extraño; delicioso y vacío.
Ya ha pasado un mes, me siento usado, me siento vacío y sin amor, cada vez vienes menos, ya no hay nada que entregarte, me has vaciado sin entregarme nada.
Me siento solo, como un mueble más en a cocina, esperando tu visita de todos los días, me contemplas y te vas decepcionado y yo busco y busco desesperado en mi interior tratando de ofrecer aquel pastel que dejaste enmohecer.
Pero cuando ya no puedo más que ofrecer, que estoy harto de tu cara de decepción cuando me miras, cuando estoy a punto de dejarlo todo y desconectarme... llegas, con bolsas y bolsas de besos y amor. Con un sin fin de colores y sabores que me regocijan y me llenan, amándote nuevamente. disfrutando una vez más tus visitas de sexo aventurero que disfruto y me vacía.
Si, así. A veces me siento como un refrigerador.
16 octubre 2012
Quisiera contagiarlos de un libro que he compartido con el escritor a través de sus palabras. "Leer la mente" de Jorge Volpi, ahora quiero compartirlo con quien sea que se pasee por aquí.
Me ha hecho pensar en la multitud de personalidades e historias que he tenido que vivir y las múltiples perspectivas que puedo apreciar del mundo de anécdotas de circunstancias.
Dicen que el sabio es quién aprende y ha vivido mucho, "el diablo es más sabio por viejo que por diablo"
Será un hombre sabio el que lee mucha fantasía?
No se vale contestar sin antes leer este libro o a hofstater "un extraño bucle" en cualquiera de las dos creo que tienen bases suficientes para que yo desee leer mucho más de lo que lo hago.
22 julio 2012
Hace no mucho me dijeron que el mundo te llena de cosas en los pensamientos que terminas vistiendo, pensando, eligiendo y andando como te lo han dicho.
En algún momento una nube escapa del pensamiento programado y desde afuera ve una incubadora de ideas que se moldean a las paredes que las mantienen.
Esta pequeña pero persistente nube alborota una cuantas ideas de la incubadora que logran salir.
Después de un tiempo de hacer revolución contra la incubadora se dan cuenta que piensan igual ¿Habrá manera de cambiar el pensamiento desde las mismas ideas?
A veces nos damos cuenta por un flashazo que la estamos cagando y cuando caminamos hacía donde quisiéramos cambiar caminamos en paralelo a lo que hubiéramos hecho sin darnos cuenta.
Cómo rompo la incubadora para generar ideas libres no predispuestas
27 junio 2011
novela comunitaria
Deseo crear una novela comunitaria con tintes de multiples personalidades.
si desean aportar su pedacito a la novela podrían comentar su aportación y yo lo subo. Así no hay que no pusisite lo mio y así o no me diste credito. todo legal ajajjajaja
Así cada semana o cada día dependiendo de cuánto quieran aportar vamos a irla creciendo.
Esto se me ha ocurrido porque me gusta mi blog pero ya no me gusta escribir en él. ya que todo lo que publique ya no es inédito para presentarlo a concurso. así que no puedo escribir cosas que pensara meter a concurso. de modo que pensé. de que manera puedo escribir algo bueno sin sentir remordimiento de no poderlo usar.
Por eso se me ha ocurrido que si creamos algo entre todos, lo vamos a disfrutar y no tendremos el remordimiento de dejar algo que no podemos meter a concursar.
y me gustaría empezar de la siguiente manera...
Tenía la mano herida, me dolía mucho, los mechones de sangre que me escurrían iban dibujando hilos de pintura como en un lienzo de pollock.
No recordaba que había pasado, mi ropa no parecía ser mía e incluso tenía miedo de abrir la mano y descubrir que la sangre no fuera mía tampoco.
Con la otra mano me busqué algún bolsillo en el salta charcos que traía, todos parecían falsos.
Me sentía como en un juego de camara escondida, decidí levantar la vista, descubrí gente caminando como sonámbula por la calle con vestimentas realmente exóticas. Me acerque a una señora que tenía a un niño chillón tratando de salir corriendo...
si desean aportar su pedacito a la novela podrían comentar su aportación y yo lo subo. Así no hay que no pusisite lo mio y así o no me diste credito. todo legal ajajjajaja
Así cada semana o cada día dependiendo de cuánto quieran aportar vamos a irla creciendo.
Esto se me ha ocurrido porque me gusta mi blog pero ya no me gusta escribir en él. ya que todo lo que publique ya no es inédito para presentarlo a concurso. así que no puedo escribir cosas que pensara meter a concurso. de modo que pensé. de que manera puedo escribir algo bueno sin sentir remordimiento de no poderlo usar.
Por eso se me ha ocurrido que si creamos algo entre todos, lo vamos a disfrutar y no tendremos el remordimiento de dejar algo que no podemos meter a concursar.
y me gustaría empezar de la siguiente manera...
Tenía la mano herida, me dolía mucho, los mechones de sangre que me escurrían iban dibujando hilos de pintura como en un lienzo de pollock.
No recordaba que había pasado, mi ropa no parecía ser mía e incluso tenía miedo de abrir la mano y descubrir que la sangre no fuera mía tampoco.
Con la otra mano me busqué algún bolsillo en el salta charcos que traía, todos parecían falsos.
Me sentía como en un juego de camara escondida, decidí levantar la vista, descubrí gente caminando como sonámbula por la calle con vestimentas realmente exóticas. Me acerque a una señora que tenía a un niño chillón tratando de salir corriendo...
11 junio 2010
postre

Chocolate!! fue lo primero que pensé, esto era obra de chocolate.
Tenía los ojos muy abiertos, viendo todo sin ver nada, tenía comezón en los brazos y los añarazos pintados de blanco se le quedaban al menos 5 minutos mas de lo normal.
Fue a ver a la Fresa, aunque a veces también le decían papa como si se hubiera atragantado. Se gustaban. Ella sonreía acompañando su gesto con la cadera desajustada y un pie al aire apenas disimulando apoyarse y mordía algún mechón de cabello mientras se balanceaba guardando el equilibrio.
Chocolate con los ojos muy abiertos y la sonrisa diseñada con sus blancos, muy blancos dientes, parecía una pintura de lienzo negro con ojos y sonrisa en la obscuridad.
Yo los veía coquetear todos los días frente al restaurante.
Ella era muy blanca y se apretaba los labios colorados, cada vez que él le tomaba la mano, ella cambiaba de color a un rojo intenso que hasta sus labios palidecían.
Él se derretía con cualquier mueca y parecía que quería echarsele encima cada vez que sonreía.
Así nació el postre favorito de la clientela, fresas bañadas de chocolate y con un poco de imaginación podrán saber de donde salió ese pequeño chisguete de chantilly.
Tras la firma del acuerdo para comprar el terreno para expandir el negocio; chocolate!, fue lo primero que pensé... Mientras ponía los muñequitos hasta arriba del pastel de fresa con cubierta de chocolate ahora acompañado de cafe.
23 mayo 2010
Moraleja

Érase una vez un pequeño ratoncito corriendo despavorido por su vida, un águila lo tenía en la mira y con una velocidad impresionante desde las alturas había identificado su comida; el ratoncito que no tenía mucho lugar donde esconderse, de pronto al pasar por debajo de una vaca, pasó algo inesperado. El ratoncito había sido cagado, la vaca sin darse cuenta y sin importarle tampoco lo había cubierto completamente de mierda.
El águila perdió el rastro, es como si el ratoncito hubiese desaparecido; a salvo de su cruel destino sintió de pronto que alguien lo ayudaba a salir de la montaña de mierda donde se encontraba sumergido, era un zorro que con su gran nariz lo había identificado, lo sacó de la mierda y se lo comió.
Moraleja: No todo aquel que te sumerge en la mierda es necesariamente tu enemigo y no todo aquel que te saca de ella es tu amigo.
14 mayo 2010
El mundo que aprendí a no contar.
"No creas lo que te cuentan del mundo, el mundo es incontable" Mario Benedetti.
Cada gota de sudor, cada tic nervioso, cada arruga.
Cuentan años no el momento.
Cada arruga cuenta sonrisas y enojos.
Cada cacarizo una inseguridad,
cada lágrima un recuerdo,
un torrente un amor.
"No creas lo que cuentan del mundo".
Una canción un pestañeo,
un sueño que no se cumplió.
Que el grano de arena más fino sacudes
y un montón hace ladrillos.
Mejor en pedacitos en conjunto
que un polvo olvidado
o una carga pesada que causa luto.
Mejor muchos poquitos.
Un arroz negro y una piedra en el frijol,
no es lo sabroso lo que agrada
sino lo insipido del sazón.
Que cada cabeza es un grano de arena.
Yo prefiero la mía que vive en la azotea
que un mundo incontable que nos quiebra.
Ya te dije que no creas.
Ni muy poquito que se pierda,
ni mucho que marea.
Mejor los mundos que me rodean.
Mejor no hay ni que hablar de las estrellas.
Y si en este mundo vivimos todos
no creas
yo solo vivo en el mío
y de vez en cuando me asomo a otro.
Yo no cuento, solo vivo,
porque si cuento pierdo la cuenta.
Cuántas arrugas, cuántas lágrimas.
Cuántos cuentos inconclusos quedan.
Cada gota de sudor, cada tic nervioso, cada arruga.
Cuentan años no el momento.
Cada arruga cuenta sonrisas y enojos.
Cada cacarizo una inseguridad,
cada lágrima un recuerdo,
un torrente un amor.
"No creas lo que cuentan del mundo".
Una canción un pestañeo,
un sueño que no se cumplió.
Que el grano de arena más fino sacudes
y un montón hace ladrillos.
Mejor en pedacitos en conjunto
que un polvo olvidado
o una carga pesada que causa luto.
Mejor muchos poquitos.
Un arroz negro y una piedra en el frijol,
no es lo sabroso lo que agrada
sino lo insipido del sazón.
Que cada cabeza es un grano de arena.
Yo prefiero la mía que vive en la azotea
que un mundo incontable que nos quiebra.
Ya te dije que no creas.
Ni muy poquito que se pierda,
ni mucho que marea.
Mejor los mundos que me rodean.
Mejor no hay ni que hablar de las estrellas.
Y si en este mundo vivimos todos
no creas
yo solo vivo en el mío
y de vez en cuando me asomo a otro.
Yo no cuento, solo vivo,
porque si cuento pierdo la cuenta.
Cuántas arrugas, cuántas lágrimas.
Cuántos cuentos inconclusos quedan.
11 mayo 2010
Madre.
Madre, el día que te fuiste esperaba que la puerta se abriera de pronto y llegaras con los brazos vacíos dispuestos a llenarlos con abrazos.
Llegarías con labiales de muchos colores para dejarme un arcoiris de besos sobre mi rostro.
Pero no has vuelto, he dibujado mil veces ese encuentro, pero no has vuelto.
Imaginé tal vez que mi padre hubiera sido más amoroso contigo o quizá que después de esos golpes nos hubieras llevado a pisar todas las aventuras y grietas en el pavimento.
Aún sigo esperando.
La casa se vuelve vacía y el manchón de sangre sigue ahí... lo siento
y en mi camisa, mamá ojala no te hubieras ido.
Perdóname por haber manchado la pared, pero es que mi vena se portó travieza y aventó chisguetes por doquier.
Corriste te ví correr.
Mi padre también se fue, me levantó y me dejó en el jardín para que no te molestaras más por manchar la pared.
Aquí sigo, ojala algún día vuelvas por mí, siento que he adelgazado tanto que apenas se sienten mis pasos; ya no te despertaré con mis juegos, apenas hago ruido. No tendrás que levantarte de malas levantando el cuchillo.
Llegarías con labiales de muchos colores para dejarme un arcoiris de besos sobre mi rostro.
Pero no has vuelto, he dibujado mil veces ese encuentro, pero no has vuelto.
Imaginé tal vez que mi padre hubiera sido más amoroso contigo o quizá que después de esos golpes nos hubieras llevado a pisar todas las aventuras y grietas en el pavimento.
Aún sigo esperando.
La casa se vuelve vacía y el manchón de sangre sigue ahí... lo siento
y en mi camisa, mamá ojala no te hubieras ido.
Perdóname por haber manchado la pared, pero es que mi vena se portó travieza y aventó chisguetes por doquier.
Corriste te ví correr.
Mi padre también se fue, me levantó y me dejó en el jardín para que no te molestaras más por manchar la pared.
Aquí sigo, ojala algún día vuelvas por mí, siento que he adelgazado tanto que apenas se sienten mis pasos; ya no te despertaré con mis juegos, apenas hago ruido. No tendrás que levantarte de malas levantando el cuchillo.
07 mayo 2010
Tormenta

Abrí los ojos y la luz que se quebraba en la ventana me despertó; con algunas arañitas en el cabello recordé que el día tendría nubes. Abrí la regadera y usé el teléfono de manguera para recorrer mi cuerpo con la calidez chispeante, que rebotaba como moronitas de pan.
Cuando salí noté que el sol se había escondido, en una gran nube blanca. Pasaban las horas mientras preparaba el café y la nube se iba coloreando pasando a colores tenues de perceptible gris canoso.
Sonó el timbre, ahí estaba con su paraguas en mano previniendo nuestro encuentro. Se quitó el sombrero estrafalario que ocultaba sus ojos y contemple la inmensidad de su mirada.
Tomamos un poco de café y un poco de plática incoherente para preparar la escena; nuestros dedos se rozaron y un pequeño estruendo se escuchó a lo lejos.
Sonreímos sin decir palabra; ya no había más que mencionar, nuestro cuerpo tomaba espacio para hablar.
Me recosté probando el colchon para dos. Se acecaba el momento y las nubes apagaban la luz del cielo para darnos intimidad, cada hueco de piel que se escapaba de las prendas, era un hueco en el cielo que era cubierto.
No puedo decir más que la tormenta empezó en un remolino imparable de pasión; truenos y lluvia incesante que acallaba el sonido del placer, envolviéndonos en un mundo para dos.
Cesó, algunas gotas pequeñas y revoltosas llenaban de pelusilla las flores, conviertiéndolas en una manta de terciopelo.
Volvió a salir el sol.
El arcoiris nació.
05 mayo 2010
Otoño

Basicamente dejé caer los brazos, guangos como dos hilos sueltos impertinentes en la blusa favorita; dejé descansando mis piernas en la silla de la computadora y mi cara la deposité en la mesa del comedor; mi estomago lo dejé en el lavabo para enfríar el calor de las más altas temperaturas de verano en Arizona.
Mi cabeza la puse a girar como reilete para poder seguir las ideas que deambulaban como torbellino.
Quise detenerme, y en vez de eso escurrieron gotas y gotas silenciosas que me acariciaban y me cosquilleaban molestando mis mejillas. No pude hacer nada, mis brazos de trapo se movían apenas con la leve brisa que entraba por la ventana.
Giré y noté como los árboles también lloraban, pero sus lágrimas parecían disfrutar con arte su caída, cantaban un rito de despedida acompañadas con el viento y se lanzaban cayendo con la más grande delicadeza y elegancia decorando el camino, y al pisarlas se depedazaban en carcajadas.
Mis lágrimas solo secaban, dejando una consistencia pegajosa, no se iban. Dejaban el dolor embarrado para recordar su huída.
Desearía ser árbol donde pudiera reverdecer y tirar la tristeza con elegancia.
12 junio 2009
Te gusta quién eres?

Me conocí en el espejo, mientras se distorsionaba mi cara en una mueca grotesca cuando en la obscuridad y sin parpadear contemplé mis ojos.
Dicen que si contemplas lo suficiente el espejo puedes romper el umbral y pasar al otro lado, pero quién quiere pasar, si cada vez que uno se va del espejo desaparece.
Vivir una vida intermitente, a lo mejor el espejo es sólo hipocrecía, como el monstruo que se deforma en el espejo, todos serán así pero para ocultar su mundo se hacen a imagen y semejanza de uno.
Quizá son hijos de dioses, ángeles que se esconden bajo nuestra imagen, o quizá demonios que copiaron la táctica, de cualquier manera el espejo sigue deformándose, a veces siento que empieza a salirse mi yo distorsionado, pero cuando me da mucho miedo y me arden los ojos de no parpadear, vuelvo a ser yo.
Será quizá que vemos nuestros más profundos miedos o errores o malas intenciones o nuestros momentos obscuros y nos deformamos como la pintura de Dorian Grey, que tal si en realidad estoy cambiando, y el espejo sea como siempre se ha dicho, un simple reflejo.
Creo que mejor dejo mi cara así cómo está y cuando me convierta en aquel quien quiero ser, me asomaré otra vez en las tinieblas a ver mi imagen, tal vez ahí sea guapo.
Te has mirado en el espejo en las tinieblas sin un sólo parpadeo? a veces da miedo lo que podemos ver en nuestro reflejo.
02 junio 2009
busqueda de talento
En lo que va del año 2009 ¿Cuánto hemos gastado los mexicanos en conciertos internacionales importando música? (específicamente músicos ingleses).
Es interesante saber que desde finales de los 60`s ya existía una invasión británica por todo el mundo; todos hemos coreado sus inquietudes y admirado sus propuestas; siempre hemos volteado a Inglaterra para saber qué es lo que está sucediendo en cuestión musical.
¿Será por los diferentes apoyos del gobierno Británico a la música? Por medio de programas; como por ejemplo la lotería; Inglaterra destina un porcentaje al desarrollo de la música o de la calidad de su historia musical. Generaciones y generaciones de excelentes músicos que tienen que ofrecer algo nuevo y buscar por cada rincón del mundo algún elemento interesante para enriquecer sus proyectos innovando para poder sobresalir.
Esto no es una comparación con México, pues resultaría ilógico. En los años 60´s teníamos excelentes bandas que no sólo conseguían un sonido de vanguardia, sino también su actitud era digna de ser nuestros voceros, llevaban la batuta del rock de todo un país.
Bandas como los Dug-Dug´s, La División del Norte, El Ritual, Tinta Blanca, esta última muy comparable con cualquier banda inglesa o italiana de rock progresivo de esa época.
Los buenos covers de Los locos del Ritmo, manifestaciones artísticas en los suburbios, un mal gobierno para variar contra el cual podría uno encontrar el pretexto idóneo para manifestarse; parecía ser un panorama perfecto, generaciones y décadas garantizadas de buenos músicos tratando de superar estas aportaciones.
Era el comienzo de algo, la música se hereda no sólo por genes sino también por los oídos.
Teníamos infinidad de bandas creando un sonido influenciado por las mejores bandas del momento; Carlos Santana, mexicano, era un ícono mundial y se mantenía dentro de los mejores festivales del mundo alternando con músicos de la talla de The Grateful Dead, Jefferson Airplane, Eric Burdon, Buddy Miles etc.…Tuvo también colaboraciones con grandes músicos del blues como John Lee Hooker, Herbie Hancock etc.… Eran influencias directas de toda esa oleada británica musical que se respiraba en aquella zona del planeta en esa mágica época.
En México la oportunidad se vislumbraba con esa joven generación que se encargaría de demostrar que México alzaba la mano para impulsar nuevas propuestas. Tuvimos nuestro Woodstock en el 71 con nuestro famoso Avandaro (recomiendo el capitulo dedicado al festival en el libro “La contracultura mexicana y la crisis del Estado patriarcal” del investigador Eric Zolov,
Aquella música tenía mas fuerza no sólo por el nivel de competencia; también existía el desacuerdo político y un hambre por aprender las raíces de todas las culturas posibles; era un buffet de propuestas con sabores y tonalidades infinitas. No hay nada mejor que los acordes de una guitarra, acompañadas de flautas transversas, un órgano Hammond y un desfile interminable de instrumentos de todo el mundo.
Aún persisten los malos gobiernos pero….
Errores humanos como el caso del festival Altmont del 69, ocurrido al norte de California; delante de cámaras y de cientos de personas “los Ángeles del infierno” era un grupo de motociclistas encargados supuestamente de la seguridad del festival; quienes aceptaron el trabajo por unos cuantos dólares y cerveza, no tardaron los disturbios mientras comenzaban a tocar los Rolling Stones la gente enloqueció y el equipo de seguridad al sentirse amenazados por Meredith Hunter, un chico de 18 años que portaba un arma, lo mataron a cuchilladas por supuesta defensa propia. A este triste episodio muchos le llamaron el final de la época Hippie, apenas 4 meses después de Woodstock y poco a poco perdió su fuerza ese movimiento mundial que tanto nos apasionaba.
Desde entonces los medios de comunicación comenzaron a satanizar la expresión artística y bajo esa presión muchas de las grandes casas Discográficas empezaron a concentrar sus esfuerzos en sacar productos de plástico, covers y mas covers (de los dañinos), canciones que nacieron en los barrios de Inglaterra y San Francisco, y con un cover aún mantienen familias en México ¿cómo es eso?
Con esos covers malos, como casi todos los que se hicieron en México, por muchos años después, cantantes mexicanos aún en día se presentan en el Auditorio Nacional cantando “popotitos”, viven de eso y sus hijos siguen sin aportar lo mas mínimo.
¿Ese hueco que se generó a quién se lo reclamamos? ¿Al director de esa Casa Disquera? ¿Al mismo cantante de “popotitos” y a su hija? Eso es lo que suena en nuestra radio… porque es NUESTRA radio, aunque nos de pena decirlo.
¿Al monopolio español de la radio en México?
¿Al nulo interés del gobierno por la cultura en México?
Yo aún así he encontrado muy agradables sorpresas y mucho talento no en el radio, ni en la t.v. Lo he encontrado en las escuelas de música serias como, La Escuela Nacional de Música, El Conservatorio Nacional, El Centro Cultural Ollin Yoliztli, el conservatorio de las Rosas en Morelia etc.…en salas de conciertos con escaso publico, plazas publicas y festivales, ahí donde se forman nuestros músicos y donde día día hacemos nuestro trabajo de buscar verdaderos talentos nacionales.
También existe una mala influencia musical por el canal de videos de MTV, esos videos que ponen repetidamente lo peorcito de EUA tratando de exportar música.
¿Dónde quedaron las buenas bandas?
Conozco varias en la escena independiente a lo largo del país y sigo buscando más desesperadamente.
Hablar de ese hueco musical que se siente hoy en nuestro país y en gran parte del mundo es triste; así como la falta de interés del artista por las situaciones del mundo, nunca faltan las canciones de moda pero como propuesta seria, no aportan nada.
El día en que G. Bush invadió un país injustificadamente delante de todo el mundo, fueron muy pocos los artistas que manifestaron oportunamente su desacuerdo y muchos fueron los que lo criticaron años después donde ya existían miles y miles de muertos.
Los músicos necesitan tomar su fuerza de las raíces, de su cultura, de las injusticias sociales, así como dejar de callarse lo que todos vemos día con día en nuestro país.
Con argumentos y conocimiento tendrían que construir un nuevo panorama en un terreno inexistente, el artista es el verdadero representante de los mexicanos, NO los políticos y mucho menos un gobierno que no apoya la cultura como el nuestro.
Alejandro Ochoa
Productor
Philharmoon Records
Es interesante saber que desde finales de los 60`s ya existía una invasión británica por todo el mundo; todos hemos coreado sus inquietudes y admirado sus propuestas; siempre hemos volteado a Inglaterra para saber qué es lo que está sucediendo en cuestión musical.
¿Será por los diferentes apoyos del gobierno Británico a la música? Por medio de programas; como por ejemplo la lotería; Inglaterra destina un porcentaje al desarrollo de la música o de la calidad de su historia musical. Generaciones y generaciones de excelentes músicos que tienen que ofrecer algo nuevo y buscar por cada rincón del mundo algún elemento interesante para enriquecer sus proyectos innovando para poder sobresalir.
Esto no es una comparación con México, pues resultaría ilógico. En los años 60´s teníamos excelentes bandas que no sólo conseguían un sonido de vanguardia, sino también su actitud era digna de ser nuestros voceros, llevaban la batuta del rock de todo un país.
Bandas como los Dug-Dug´s, La División del Norte, El Ritual, Tinta Blanca, esta última muy comparable con cualquier banda inglesa o italiana de rock progresivo de esa época.
Los buenos covers de Los locos del Ritmo, manifestaciones artísticas en los suburbios, un mal gobierno para variar contra el cual podría uno encontrar el pretexto idóneo para manifestarse; parecía ser un panorama perfecto, generaciones y décadas garantizadas de buenos músicos tratando de superar estas aportaciones.
Era el comienzo de algo, la música se hereda no sólo por genes sino también por los oídos.
Teníamos infinidad de bandas creando un sonido influenciado por las mejores bandas del momento; Carlos Santana, mexicano, era un ícono mundial y se mantenía dentro de los mejores festivales del mundo alternando con músicos de la talla de The Grateful Dead, Jefferson Airplane, Eric Burdon, Buddy Miles etc.…Tuvo también colaboraciones con grandes músicos del blues como John Lee Hooker, Herbie Hancock etc.… Eran influencias directas de toda esa oleada británica musical que se respiraba en aquella zona del planeta en esa mágica época.
En México la oportunidad se vislumbraba con esa joven generación que se encargaría de demostrar que México alzaba la mano para impulsar nuevas propuestas. Tuvimos nuestro Woodstock en el 71 con nuestro famoso Avandaro (recomiendo el capitulo dedicado al festival en el libro “La contracultura mexicana y la crisis del Estado patriarcal” del investigador Eric Zolov,
Aquella música tenía mas fuerza no sólo por el nivel de competencia; también existía el desacuerdo político y un hambre por aprender las raíces de todas las culturas posibles; era un buffet de propuestas con sabores y tonalidades infinitas. No hay nada mejor que los acordes de una guitarra, acompañadas de flautas transversas, un órgano Hammond y un desfile interminable de instrumentos de todo el mundo.
Aún persisten los malos gobiernos pero….
Errores humanos como el caso del festival Altmont del 69, ocurrido al norte de California; delante de cámaras y de cientos de personas “los Ángeles del infierno” era un grupo de motociclistas encargados supuestamente de la seguridad del festival; quienes aceptaron el trabajo por unos cuantos dólares y cerveza, no tardaron los disturbios mientras comenzaban a tocar los Rolling Stones la gente enloqueció y el equipo de seguridad al sentirse amenazados por Meredith Hunter, un chico de 18 años que portaba un arma, lo mataron a cuchilladas por supuesta defensa propia. A este triste episodio muchos le llamaron el final de la época Hippie, apenas 4 meses después de Woodstock y poco a poco perdió su fuerza ese movimiento mundial que tanto nos apasionaba.
Desde entonces los medios de comunicación comenzaron a satanizar la expresión artística y bajo esa presión muchas de las grandes casas Discográficas empezaron a concentrar sus esfuerzos en sacar productos de plástico, covers y mas covers (de los dañinos), canciones que nacieron en los barrios de Inglaterra y San Francisco, y con un cover aún mantienen familias en México ¿cómo es eso?
Con esos covers malos, como casi todos los que se hicieron en México, por muchos años después, cantantes mexicanos aún en día se presentan en el Auditorio Nacional cantando “popotitos”, viven de eso y sus hijos siguen sin aportar lo mas mínimo.
¿Ese hueco que se generó a quién se lo reclamamos? ¿Al director de esa Casa Disquera? ¿Al mismo cantante de “popotitos” y a su hija? Eso es lo que suena en nuestra radio… porque es NUESTRA radio, aunque nos de pena decirlo.
¿Al monopolio español de la radio en México?
¿Al nulo interés del gobierno por la cultura en México?
Yo aún así he encontrado muy agradables sorpresas y mucho talento no en el radio, ni en la t.v. Lo he encontrado en las escuelas de música serias como, La Escuela Nacional de Música, El Conservatorio Nacional, El Centro Cultural Ollin Yoliztli, el conservatorio de las Rosas en Morelia etc.…en salas de conciertos con escaso publico, plazas publicas y festivales, ahí donde se forman nuestros músicos y donde día día hacemos nuestro trabajo de buscar verdaderos talentos nacionales.
También existe una mala influencia musical por el canal de videos de MTV, esos videos que ponen repetidamente lo peorcito de EUA tratando de exportar música.
¿Dónde quedaron las buenas bandas?
Conozco varias en la escena independiente a lo largo del país y sigo buscando más desesperadamente.
Hablar de ese hueco musical que se siente hoy en nuestro país y en gran parte del mundo es triste; así como la falta de interés del artista por las situaciones del mundo, nunca faltan las canciones de moda pero como propuesta seria, no aportan nada.
El día en que G. Bush invadió un país injustificadamente delante de todo el mundo, fueron muy pocos los artistas que manifestaron oportunamente su desacuerdo y muchos fueron los que lo criticaron años después donde ya existían miles y miles de muertos.
Los músicos necesitan tomar su fuerza de las raíces, de su cultura, de las injusticias sociales, así como dejar de callarse lo que todos vemos día con día en nuestro país.
Con argumentos y conocimiento tendrían que construir un nuevo panorama en un terreno inexistente, el artista es el verdadero representante de los mexicanos, NO los políticos y mucho menos un gobierno que no apoya la cultura como el nuestro.
Alejandro Ochoa
Productor
Philharmoon Records
29 mayo 2009
El ciclo de la vida

Nací de las tuberías de la tierra, casi transparente, podía ver a través de mí a todas mis compañeras que salíamos corriendo a la luz, nos gusta mecernos y estar muy pegaditas todas juntas, parecemos que somos una sola, pero somos millones en un espacio pequeño.
Jugueteaba con todas dejándome llevar en la corriente, a veces dejaba mi cuerpo voluptuoso descansar igual que las demás en la superficie; pero cuando sentía que el sol me quería llevar, me zambullía con el pretexto de alguna piedra que me hacía revolcarme.
Algunas compañeras eran llevadas por el sol, otras brincaban a la roca y esperaban que llegaran otras a empujarlas si no podían resbalarse por la roca antes de que el sol otra vez hiciera de las suyas.
Yo iba muy feliz cuando de pronto un hombre, de esos de cobertura bronceada, que el sol no les hacía nada, invencible me pareció, quemado pero no llevado, y siguieron cayendo, no era uno, dos, tres, cuatro, 5 de ellos invadían nuestro territorio.
Algunas de nosotras jugaban con ellos y se dejaban aventar por todos lados, se veía muy divertido; probé suerte, y me acerqué, volé por los aires una y otra vez. Hasta que esperando ser lanzada una vez más un grito de lo más aterrador los asustó y salieron corriendo. Yo desgraciadamente me quedé pegada, traté de resbalar, pero era muy pequeña a pesar del viento que sentía hacer su esfuerzo.
El sol me jaló, no pude agarrarme y me elevé, muchos muchos kilómetros.
No era tan malo, el panorama era precioso, eramos parte de algo que desde abajo se veía blanco, siempre pensé que eran mis hermanas muertas, y renacían cuando caían.
Era hermoso el juego que hacía el sol cuando salía mientras algunas renacían, se dibujaba en todo el cielo un arco de colores que todos abajo lo admiraban; hice un equipo con mis compañeras y reuní a otras para que hicieran lo mismo, nos habíamos vuelto pesadas y grises a punto de caer.
Yo estaba atinándole al río donde nací, quería volver.
Nos aventamos, todas por sin ningún lado, nos llenábamos de algunos intrusos en el aire, y nos manchaban la pureza transparente de nuestros cuerpos.
Yo caí en un colchón muy húmedo, parecía una vibora a la vez, me escurrí sin detenerme por un tubo, obscuro, pasé por tantas cosas, ácido, cadaveres, me pinté de colores, el rojo me quedaba muy bien, el amarillo como que no me gustaba, me recordaba al sol.
Pero me expulsaron de esa cueva, caí con mis amigas amarillas y apestosas en un torrente de compañeras que estaban disfrazadas de pureza; un gran remolino nos arrastro a otro tubo, caímos en una viscosidad ansiosa, algunas de mis compañeras estaban tan sucias que se iban al fondo por el peso, yo corría, con un color más bien café.
Llegúe a un río que parecía de tierra pero con un olor demasiado fuerte y feo para serlo, me detuve en una piedra con mucho esfuerzo, y dejé que el sol me salvara, me limpió y me llevó.
Esta vez calcularía mejor mi caída.
26 mayo 2009
El que no cree, no se enferma
Tenía un trabajo con poca paga y mucha chinga, pero al menos me servía para ahorrar poco a poco, de cualquier manera no había mucho que escoger, la crisis nos estaba afectando a todos, escuchaba que corrían gente de varios lugares, yo me dispuse a echarle más ganas entregar las ordenes con presteza y con una sonrisa al cliente y a mi jefe alternativamente; todos nos aferrabamos a nuestros trabajos con las uñas, si veían una parde arañada ya sabías que había un empleado menos.
Déspues cómo si fuera poco, llegó la influenza, menos trabajo había, llegaba uno que otro con tapabocas y con una sonrisa misteriosa, me lo imaginaba cuando se le levantaban los cachetes.
Un día llegí un niño, pequeño y muy juguetón e inquieto, escuchaba a los padres... Influenza... puros inventos del gobierno... pero si son ya varios países.. puros inventos de la globalización. Los tres venían sin tapabocas, muy despreocupados. Ya que no había muchos clientes en estas epocas y me habían dejado una excelente propina; me acerqué al niño, me quité el cubreboca obligatorio y le obsequié una paleta. El niño estornudó.
Al dóa siguiente fui a trabajar, y al siguiente, y al siguiente, al 4to día por mucho esfuerzo que hice por levantarme, mi cabeza no me dejó, mi temperatura era altísima, sin contar en las pesadillas de la noche, pasar saliva me dolía. Me sentía como deprimido, sin fuerzas sin ganas de hacer nada.
Por responsabilidad me fui a un centro de salud, vivía solo, el cuarto de a un lado no se había podido rentar y dado mi tiradero, nadie quería compartir conmigo.
Llegué, rapidamente me atendieron, me pusieron en una cama a un lado de muchas más, me entubaron, me sacaron sangre, me dieron una pastilla y me abandonaron, le hablé a mi padre, a mi madre, a mis hermanos.. nadie llegó aunque pensé que alguien me visitaría pues su preocupación al otro lado del teléfono se les notaba.
Mi novia llegó, con un tapaboca, y a gran distancia, decía que me amaba, o eso entendía pues el trapo en la boca y la distancia distorcionaban sus palabras... me visitó por tres días, yo me sentía cada vez peor, ella seguía visitándome, pero el tercero se quedó por más tiempo, yo me dormí no pude resistir el cansanció, cuando deperté ella no estaba.
ASí como llegó se fue, me sentía de maravilla, ya no tenía tubos en mis brazos, me levanté y fui a mi apartamento, los vecinos no me saludaban, regresé al trabajo y ya tenían suplente, traté de hablar con mi jefe pero me ignoraba, enojado, le tiré la bandeja a mi suplente y me fui sin dejar marca en la pared.
Fui a visitar a mis padres, pero no estaban y habían dejado un moño negro en la puerta, alguien habría muerto, seguro mi tía chonita que hacía tiempo que estaba enferma, yo siempre pensé que sólo era hipocondriaca.
De inmediato me fui al panteón, pregunté de algún entierro, y llegué, ahí estaba toda mi familia, mi mamá inconsolable, mi padre parecía una varita a punto de quebrarse pero que se mantenía en pie; pero que circo, ni que la quisieran tanto a esa tía.
Me acerqué les hice señas pero no me veían, solo veían la tumba, me asomé lo más que pude y ahí estaba yo, me caí de espaldas, me resbalé y caí sobre el ataúd, cerraron la puerta.. Auxilio!! ¡no ven que me caí? por más que le pegaba al ataúd no me oían. escuche los cerrojos y la tierra, estaba aterrado, muerto de miedo.
Traté de escapar como en la película de kill bill, no lo logré, rasque y rasque, y con el tiempo aflojo, pasaron varios años para que pusiera un pie afuera, hasta que vi mi nombre en la lapida comprendí.
La influenza no existe, es un invento del gobierno y de la globalización, porque yo me morí del susto al ver mi replica en el ataúd.
Déspues cómo si fuera poco, llegó la influenza, menos trabajo había, llegaba uno que otro con tapabocas y con una sonrisa misteriosa, me lo imaginaba cuando se le levantaban los cachetes.
Un día llegí un niño, pequeño y muy juguetón e inquieto, escuchaba a los padres... Influenza... puros inventos del gobierno... pero si son ya varios países.. puros inventos de la globalización. Los tres venían sin tapabocas, muy despreocupados. Ya que no había muchos clientes en estas epocas y me habían dejado una excelente propina; me acerqué al niño, me quité el cubreboca obligatorio y le obsequié una paleta. El niño estornudó.
Al dóa siguiente fui a trabajar, y al siguiente, y al siguiente, al 4to día por mucho esfuerzo que hice por levantarme, mi cabeza no me dejó, mi temperatura era altísima, sin contar en las pesadillas de la noche, pasar saliva me dolía. Me sentía como deprimido, sin fuerzas sin ganas de hacer nada.
Por responsabilidad me fui a un centro de salud, vivía solo, el cuarto de a un lado no se había podido rentar y dado mi tiradero, nadie quería compartir conmigo.
Llegué, rapidamente me atendieron, me pusieron en una cama a un lado de muchas más, me entubaron, me sacaron sangre, me dieron una pastilla y me abandonaron, le hablé a mi padre, a mi madre, a mis hermanos.. nadie llegó aunque pensé que alguien me visitaría pues su preocupación al otro lado del teléfono se les notaba.
Mi novia llegó, con un tapaboca, y a gran distancia, decía que me amaba, o eso entendía pues el trapo en la boca y la distancia distorcionaban sus palabras... me visitó por tres días, yo me sentía cada vez peor, ella seguía visitándome, pero el tercero se quedó por más tiempo, yo me dormí no pude resistir el cansanció, cuando deperté ella no estaba.
ASí como llegó se fue, me sentía de maravilla, ya no tenía tubos en mis brazos, me levanté y fui a mi apartamento, los vecinos no me saludaban, regresé al trabajo y ya tenían suplente, traté de hablar con mi jefe pero me ignoraba, enojado, le tiré la bandeja a mi suplente y me fui sin dejar marca en la pared.
Fui a visitar a mis padres, pero no estaban y habían dejado un moño negro en la puerta, alguien habría muerto, seguro mi tía chonita que hacía tiempo que estaba enferma, yo siempre pensé que sólo era hipocondriaca.
De inmediato me fui al panteón, pregunté de algún entierro, y llegué, ahí estaba toda mi familia, mi mamá inconsolable, mi padre parecía una varita a punto de quebrarse pero que se mantenía en pie; pero que circo, ni que la quisieran tanto a esa tía.
Me acerqué les hice señas pero no me veían, solo veían la tumba, me asomé lo más que pude y ahí estaba yo, me caí de espaldas, me resbalé y caí sobre el ataúd, cerraron la puerta.. Auxilio!! ¡no ven que me caí? por más que le pegaba al ataúd no me oían. escuche los cerrojos y la tierra, estaba aterrado, muerto de miedo.
Traté de escapar como en la película de kill bill, no lo logré, rasque y rasque, y con el tiempo aflojo, pasaron varios años para que pusiera un pie afuera, hasta que vi mi nombre en la lapida comprendí.
La influenza no existe, es un invento del gobierno y de la globalización, porque yo me morí del susto al ver mi replica en el ataúd.
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